¿Qué queremos decir con esto?, que frecuentemente se concibe a esos procesos como la sucesión de hechos de heroísmo e incluso hasta de martirio, los que se tornan ideológicamente necesarios para valorar su auténtico rumbo y contenido. Desde ya que en esas luchas pueden y suelen darse, al menos en determinadas coyunturas, actos de heroísmo y de martirio.
Existe en algunos sectores un imaginario que interpreta que los procesos que no están lo suficientemente orientados al heroísmo y el martirio no son “revolucionarios”. El obituario se transforma en el “revolucionómetro”.