
No puede negarse que Kirchner renovó el posicionamiento de los gobiernos a que estábamos acostumbrados, con respecto a los poderes fácticos.
Junto con Lavagna comenzó a escribir otra historia económica para la Argentina, que al día de hoy muchos argentinos disfrutan, o al menos no padecen como en gobiernos anteriores.
También es cierto que lo que se fue destruyendo durante muchos años tarda un período similar en reconstruirse, aunque se tenga mucha voluntad.
Pero, he aquí el pero, no logra o no quiere o no se anima a salir del molde clásico post-dictadura de hacer política centralmente por los medios de comunicación masiva, monopolizando el enfrentamiento, las negociaciones y los acuerdos con los poderes que se oponen a su política.
Junto con Lavagna comenzó a escribir otra historia económica para la Argentina, que al día de hoy muchos argentinos disfrutan, o al menos no padecen como en gobiernos anteriores.
También es cierto que lo que se fue destruyendo durante muchos años tarda un período similar en reconstruirse, aunque se tenga mucha voluntad.
Pero, he aquí el pero, no logra o no quiere o no se anima a salir del molde clásico post-dictadura de hacer política centralmente por los medios de comunicación masiva, monopolizando el enfrentamiento, las negociaciones y los acuerdos con los poderes que se oponen a su política.