jueves, 11 de noviembre de 2010

LOS SALIERI DE KIRCHNER









Leemos por ahí, en un editorial, que “no hay una viuda, hay dos”. La primera es nuestra Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner. La segunda, según esa interpretación, sería la oposición.

El argumento expuesto se reduce a aseverar que el “inveterado despotismo” y otras virtudes del Ex Presidente Néstor Kirchner permitían un posicionamiento electoral con sólo “vituperarlo”. Que su desaparición física de la escena política desarticuló todo el dispositivo opositor. Especialmente notable en las huestes del menemismo residual.

El argumento es intelectualmente demagógico, por simplista y tosco. Es más una descripción desnuda del carácter y del estado de pasmo de los opositores que en un análisis político de la realidad. Quizás sea la forma piadosa de poner un velo sobre la inconsistencia y vacuidad de la oposición. Quizás sea demostrativa de un mediocre analista.

Lo que esta interpretación soslaya es que el fallecimiento de Kirchner puso de manifiesto - doloroso cachetazo inesperado - una espontánea respuesta popular (y muy particularmente juvenil) que evidencian un muy importante grado de aceptación y acompañamiento a la concreta acción política y de gobierno.

Por otra parte, el ineludible balance que toda desaparición provoca, permitió mensurar en toda su dimensión el camino oportunamente emprendido, los objetivos alcanzados y la estatura política del desaparecido, que sorprendió a propios y a extraños. Sin duda mucho más a los extraños.

También, por los testimonios brindados por innumerables testigos de su gestión, aún los más anónimos, quedaron disipadas las nieblas mediáticas que pretendieron demonizarlo.

¿Cual es la propuesta que se desliza en el editorial?: buscar otro demonio…y seguir haciendo lo mismo.

¿Pero después de lo que se puso en evidencia, todavía eso es posible? Esta es una pregunta maldita que debe atormentar la mente del cerebro al que se subordinaron enteramente las máximos dirigentes de la oposición - desde Carrió y Pino, hasta Cobos, Duhalde y Macri – el señor Héctor Magnetto.

Es acaso casual que en el menemismo residual, la mesa de enlace, el radicalismo, las entidades empresarias, el mismo Grupo A, vengan exponiendo – y no sólo después del fallecimiento de Kirchner – tensiones, diferencias, rivalidades, deserciones.

Esos fenómenos que se vienen manifestando son el corolario de la ausencia de objetivos, de planes, de programas políticos, de acuerdos, en síntesis, de contenidos políticos capaces de entusiasmar a partes representativas de la comunidad. Ausencia única y simplemente reemplazada por la demonización errada e injusta - para gran parte del pueblo - y montada mediáticamente.

Lo expresó con claridad uno de los - hasta ahora - más caracterizados miembros de la oposición.: “No tenemos juventud, no tenemos militancia, no tenemos intelectuales y no tenemos liderazgo” (Morales Solá dixit). En resumen, no tienen contenido ni proyecto político. “Ningún candidato por este espacio puede aspirar a algo serio” reconoció.


En conclusión, hay una sola viuda y que tiene bien merecidos sus bienes, que son gananciales.

Antonio Salieri vivió atormentado por el talento de Mozart. Posiblemente esto le impidió desarrollar el propio y ver hasta dónde llegaba. Salieri vivía pendiente del reconocimiento de la corte de Viena, en donde se movía. Mozart se alimentaba de los humores de su pueblo. El rencor y la envidia castraron a Salieri. Sin embargo se puede decir que tuvo algún mérito, entre sus discípulos estuvieron Liszt, Schubert, Beethoven.

La oposición no es – no puede ser - otra viuda de Néstor Kirchner, cuando mucho es su Salieri, pero todo parece indicar que no habrá discípulos talentosos.

RICARDO GRECO




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domingo, 18 de abril de 2010

ENTRE EL ESPANTO, LA CRISPACION Y LA ALEGRIA

ESPANTO

Es lícito que personas o grupos se reúnan para concretar objetivos particulares. Ahora, si para conseguir esos objetivos no les interesa violentar las normas básicas de la sociedad o de las estructuras que los contienen, y además causan perjuicios al resto de las personas que conforman las mismas, ese agrupamiento se convierte en una mafia.

Situación que se agrava si los miembros son políticos que evidentemente fueron elegidos para otros fines.

Lo anterior es lo que ha ocurrido con la mayor parte de la oposición política de nuestro país. Se ha unido a partir de acuerdos espurios, porque todos sabemos que no tienen nada en común. Por el contrario, han tenido, en el pasado como en el presente, enfrentamientos resultantes de intereses y posiciones - por ellos manifestado - irreconciliables.

Para intentar justificar esta supuesta unidad el mediocre humorista cordobés - devenido senador Luis Juez - dijo algo que otros legisladores repitieron: que “los unía el espanto”. No hay duda que hacía referencia al verso de un poema de J.L.Borges dedicado a nuestra ciudad de Buenos Aires: No nos une el amor sino el espanto.

Nosotros interpretamos que el uso del término espanto que hace el poeta, refiere a la acepción que tiene esa palabra de miedo, terror a lo misterioso, que como su imagen en el espejo, le produce a Borges la ciudad porteña.

En cambio consideramos que el significado que también tiene la palabra espanto, que correspondería para explicar este contubernio, es el de consternación, preocupación o alteración de ánimo, porque la situación por la que están atravesando sus integrantes, al ver que a pesar de sus intentos y a contar con el apoyo explícito de los capitales concentrados y los medios que expresan esos intereses, no han podido debilitar y mucho menos impedir las políticas que lleva adelante nuestro Gobierno.

Uno se desespera cuando se convence que algo que no desea se va a producir y no puede hacer nada para evitarlo. La oposición está desesperada porque avizora su derrota, no sólo en actos electorales, sino en la consideración de las mayorías populares.

Por eso creemos que el senador Juez tendría que agregar al “espanto”, la des-esperación, como causa de la transa que han hecho en las cámaras legislativas. Ya saben ellos, en la soledad íntima y veraz, al igual que la voz del poema que: “….y ante ese mármol he aguardado en vano aquí el incierto ayer y el hoy distinto…..aquí mi sombra en la no menos vana sombra final se perderá, ligera…”

CRISPACION:
En un reciente documento, la Iglesia Católica utilizaba esta palabra para describir la realidad nacional. Es llamativa esta utilización coincidente, porque en general los medios periodísticos y muchos políticos acusan al gobierno, en las personas de algunos funcionarios y dirigentes – sobre todo al ex presidente Kirchner . de “crispar” a la sociedad.
Se dice que el principal mentor del documento al que hacemos mención, como el que actualmente pretende elaborar el Episcopado conjuntamente con otras organizaciones, sobre la pobreza , es monseñor Casaretto.

Hubiera sido, lo creemos sinceramente, tremendamente útil, más que ahora, que el ahínco que tiene en este momento este clérigo en el trabajo político literario, lo hubiera tenido cuando recibió el testimonio de la joven compañera - casi niña - compañera Silvia Suppo, cuando estando detenida le relató las torturas, violaciones y prácticas abortivas a la que estaba siendo sometida en esos momentos por la represión.

Los miembros de la institución religiosa al que pertenece el monseñor, sus pastores y fieles tendrían claro cual es la conducta que debe tener un sacerdote en esas circunstancias. Creemos que el silencio nunca puede serlo. A cualquier persona esa negación de la condición humana que era esencial en la práctica represiva del proceso le duele, lo espanta, lo crispa.

ALEGRIA

A diferencia del Redentor, que después del Via Crucis y muerte le esperaba un lugar en el banquete divino, los miles de compañeros que perecieron después de atroces tormentos – no es exagerado el adjetivo – sin duda tendrían la esperanza de la redención en las ideas y las emociones populares.

Por eso en los actos por el 24 de marzo - como en otros momentos - nos surgió una gran alegría al ver que el sacrificio de nuestros muertos y desaparecidos no fue en vano y que el mismo tiene asegurada su trascendencia en el tiempo porque viejas y nuevas generaciones recogieron esa ofrenda y se comprometen a continuar esa lucha por una comunidad mejor.

Cuando los hombres, a partir de participar en las luchas, podemos formar parte de nuestro Pueblo comenzamos a creer que “somos eternos”. La memoria del Pueblo es lo único que puede asegurar ese tránsito.

ERNESTO CANCECO



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sábado, 10 de abril de 2010

ZAPATITOS BLANCOS

Las luchas por la independencia, la libertad, la soberanía, la justicia se desarrollan como procesos multitudinarios y complejos, pero con frecuencia se narran como epopeyas (conjunto de hechos gloriosos dignos de ser cantados épicamente). Esto contribuye a obturar y reducir el entendimiento político de dichos procesos.

¿Qué queremos decir con esto?, que frecuentemente se concibe a esos procesos como la sucesión de hechos de heroísmo e incluso hasta de martirio, los que se tornan ideológicamente necesarios para valorar su auténtico rumbo y contenido. Desde ya que en esas luchas pueden y suelen darse, al menos en determinadas coyunturas, actos de heroísmo y de martirio.

Existe en algunos sectores un imaginario que interpreta que los procesos que no están lo suficientemente orientados al heroísmo y el martirio no son “revolucionarios”. El obituario se transforma en el “revolucionómetro”.

Es fácil entender que se trata de una falacia. Al menos para el peronismo, por la propia naturaleza de su concepción doctrinaria, lo revolucionario radica principalmente en su método, que implica la participación masiva y democrática de la población en la organización social, económica y política de acuerdo a sus necesidades, intereses y conveniencia.

Tanto es así, que durante las épocas de proscripción y persecución el peronismo luchó en defensa y a través de las organizaciones populares, considerando a éstas dentro de un orden de jerarquías cuyo continente de mayor orden es la nación y la comunidad latinoamericana de naciones.

Por otra parte, esa lucha siempre estuvo orientada a la defensa del orden democrático con la plena vigencia de sus instituciones, y aún en aquellos casos en que hizo uso de la violencia en forma defensiva, su objetivo fue la restitución del orden democrático. Esa orientación no obedece a una obediencia obtusa a principios “republicanos y liberales” meramente formales, sino a que es en las mejores condiciones de libertad y democracia donde la organización y la formación popular encuentran las mejores condiciones para su desarrollo.

Nunca el peronismo se propuso tomar el poder por otra vía que no fuera ésa.

Asimismo, y en orden a definiciones doctrinarias, el instrumento principal para alcanzar las transformaciones necesarias por vía democrática es el Estado y sus instituciones. Plantear otras estrategias es, desde nuestro punto de vista, todo lo opuesto a lo acertado.

No se trata de ignorar o de olvidar o de devaluar los actos de heroísmo y la martirización de gran cantidad de compañeros a través de toda nuestra historia, que los hubo en cantidad y se recuerdan con enorme respeto y admiración. Los heroicos mártires de los bombardeos de junio de 1955 estaban en la plaza para sostener un gobierno que actuaba en su defensa y fueron martirizados por el enemigo, no por propia decisión ni por decisión del movimiento.

Pero pretender o exigir el heroísmo o el martirio como condición necesaria para la participación popular en procesos políticos de transformación es condicionar negativamente dicha participación.

Por otra parte proponer organizaciones alternativas a las instituciones del Estado Nacional como instrumentos de dicha transformación es fracturar la organización social anárquicamente, en lugar de organizarla para fortalecer el proceso.

Esas tendencias constituyen y construyen - explícita o implícitamente - grupos, sectores u organizaciones de carácter vanguardistas y/o elitistas, todo lo contrario a lo que consideramos conveniente.

Semanas atrás el graduado en filosofía (filosófo es otra cosa) J.P.Feinman, en uno de sus fascículos de su “obra definitiva sobre el peronismo” (uffff!!!!!!) dedicados al surgimiento de la JP Lealtad y titulada “Un peronismo sin Montoneros o el miedo a morir” desarrolla una idea perversa para una mente brillante. La misma está sintetizada en la frase de un diálogo que reproduce y que cierra el artículo: “Si tienen miedo que se vayan a su casa pero que no se vayan a la derecha”, frase que encierra la idea de que el miedo fue la única motivación de quienes - ante la alternativa de continuar su militancia en la JP Regionales o dentro del Movimiento Peronista - eligieron el Movimiento. Extrañamente, en alguna parte del artículo el mismo Feinmann confiesa haber sentido miedo, pero por lo visto no se fue a su casa (¿se habrá ido a la derecha?).

Además, tiempo después -la desaparición de miles de compañeros, que no formaban parte de los grupos “combatientes armados” ni de otras ramas de la organización Montoneros - probaba la racionalidad y la lógica de ese miedo justificado ante el incremento de una situación de violencia que nada tenía que ver con las circunstancias, las necesidades, las aspiraciones y la conveniencia del pueblo.

La consecuencia fue la pérdida de miles de mujeres y hombres, con lo que el movimiento quedó diezmado en su capacidad y fracturado generacionalmente.

No existe en la frase reproducida, en ese entonces y en el uso actual que se hace de ella, la más mínima posibilidad de considerarse en el lugar del error. Si esta falta de análisis no obedece a razones de mala fé es por lo menos una demostración o de soberbia o de estupidez. ¿Qué dice esa frase que de algún modo Feinmann reivindica en el artículo? ¿Qué los miles de compañeros que se quedaron en el peronismo y en la Argentina resistiendo contra la dictadura son unos cobardes derechistas? Pues sí, exactamente eso es lo que la frase encierra. Lo que importa es lo que se hace y no la biblioteca sobre la que estamos parados tratando de aumentar nuestra estatura.

Seguramente el gobierno peronista de la década del 70 hubiera terminado en un golpe. Uno de los ideólogos del ejército de ese entonces - en un documento que circuló antes de las elecciones y el retorno de Perón - oponía a la consigna “Cámpora al Gobierno – Perón al poder” la suya: “Cámpora al gobierno - El ejército al poder”.

El enemigo no estaba vencido sino que se replegaba y daba el paso atrás para recuperarse del desgaste de una tiranía que llevaba 7 años. Su objetivo era conseguir que el avance organizativo político popular, que se había ido desarrollando en la resistencia a la dictadura con enormes dificultades, se detuviera en una breve temporada democrática y se especulaba, como ya se había hecho, con la muerte de Perón.

La estrategia contraria, podríamos decir obligatoria para cualquier militante peronista, era apoyar y sostener el avance de ese proceso, acentuando la participación popular y su organización dentro de un orden democrático, que aún débil y amenazado, se había abierto.

El clima que fue generado por aquel entonces, que tuvo su punto de mayor negatividad en Ezeiza el 20/06/1973, consiguió abortar lo que pudo tener de positivo ese proceso. El pueblo, que meses antes se había volcado a la acción política y había ganado las calles y la elección pese a los condicionamientos de la tiranía, quedó virtual y literalmente entre dos fuegos y se alejó de la participación política y ese proceso quedó definitivamente condenado.

Un peronista, entendemos, tiene la obligación de actuar en la forma más conveniente para la organización del pueblo, según las posibilidades que ofrezca cada coyuntura y de evitar poner esa organización en peligros innecesarios. Esto se evidencia en la acción política, de ninguna manera está certificada ni garantizada por la ideología teórica, que no es condición suficiente. Elegir otros caminos, espacios y formas de acción, máxime si son los que más favorecen al enemigo, es actuar en contra de los intereses del pueblo.

Otro cuestión que los artículos de Feinmann ponen sobre la mesa es el de analizar la política y la historia desde la biografía personal. Feinmann escribe desde su biografía - como atenuante debemos decir que uno tiende a hacer eso porque la experiencia más fiel es aquella que hemos protagonizado – y en ese marco se despliega y filtra la objeción que impugna su historia, el haber querido ser y estar y el no haber podido. El espejo nos aleja de la objetividad necesaria para analizar hechos, sobre todo aquellos sobre los cuales la distancia temporal debería darnos más lucidez. Así se corre el riesgo de terminar justificando todo desde la posición propia.

Feinamnn toma entonces su rol de historiador, que le permite hacer política hoy desde la interpretación histórica pero sin ensuciar en el barro sus propios zapatos.

Cuando la doctrina nos dice, primero está la Patria, después el Movimiento y por último los hombres, no sólo establece un orden político jerárquico espacial, al estilo de las mamushkas rusas, sino que también, de algún modo, establece una jerarquía por protagonismo y permanencia. Indudablemente nuestra historia y nuestro destino es el de la Patria y es esa continuidad la que nos da sentido histórico, es la Patria que ansía el pueblo la que subsistirá como realidad o como aspiración. En segundo lugar el Movimiento, que hasta la actualidad nos ha dado un espacio desde donde actuar, aprender y sobrevivir, pero su continuidad está condicionada al acierto neto de sus acciones. En el Movimiento los hombres tienen un protagonismo relativo y acotado en el tiempo. Es natural, como individuos o grupos no siempre podemos actuar inteligente y adecuadamente. O por lo menos siempre existirá algún compañero que pueda hacerlo mejor.

Ejemplos de ese tipo sobran. El antiperonismo se ha empeñado en ponerle “sub-ismos” al peronismo, es fácil ver que lo hace para restarle existencia, peso y valor y para mostrarlo fracturado, pero eso ha tenido históricamente una breve vida en el tiempo. Lo mismo pasa con los dirigentes e inclusive con los militantes. Un caso patético de eso es Menem y el “menemismo” que todo lo abarcaba en apariencia. Hoy el “menemismo” es una palabra que nos remite a un pasado lamentable y oprobioso para el peronismo. La realidad es que hoy Menem no podría presentarse a una elección en una sociedad de fomento de Anillaco.

Hace poco alguien recordaba en un blog el protagonismo de José Pedraza en el paro de 1979 contra la dictadura. Sin duda, en ese momento la acción de ese dirigente sindical ferroviario coincidió con los intereses de la Patria y del Movimiento. Pero no recordamos que haya mantenido ese protagonismo. Es algo que siempre hay que tener en cuenta para evitar terminar caer en el seguidismo a un dirigente y perder de vista el interés de la Patria y del Movimiento.

Debemos agradecer a la Patria, a la historia y al movimiento si en algún momento nuestra participación fue protagónica, aún en los casos en que haya sido anónima, lo que no podemos ni debemos pretender es que nuestro protagonismo sea permanente y mucho menos que el destino de la Patria o del Movimiento, y de los juicios que se vierten sobre él, esté atado a nuestro protagonismo ni al de ningún dirigente.

En otra parte del mismo artículo Feinmann hace referencia a los “verdaderos militantes”, destacando esa condición por su “formación”- Si bien no lo aclara - conociendo un poco al hombre - nos atrevemos a especular que se refiere a los conocimientos. Olvida Feinmann que la militancia en las organizaciones populares democráticas constituye un constante aprendizaje, considerando a este en su dimensión política, es decir en la discusión y acción política libre, sin condicionamientos atados a ninguna prerrogativa de grupos, vanguardias o elites. Si bien indudablemente un arquetipo de militante con buena educación y conocimientos es deseable, no es eso lo que lo convierte en un verdadero militante, si no la consustanciación y el compromiso que adquiere con el pueblo en el sinuoso pero constante camino de construir la organización nacional que mejor lo represente.
RICARDO GRECO





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domingo, 28 de marzo de 2010

ODIO

En general suele hacerse diferencia en lo que significan los términos genocidio y masacre, el primero se dice hace referencia a la represión violenta a grupos determinados que tienen diferencias supuestamente, especificas y claras; masacre, en cambio, es el ataque indiscriminado a personas o grupos. El nazismo llevó adelante genocidios contra minorías raciales ( judíos, gitanos, etc) o sociales (homosexuales, discapacitados físicos o mentales), el ataque de los turcos al Pueblo armenio, el actual genocidio del Estado de Israel contra los palestinos. Una de las masacres más tremendas fue los bombardeos de EEUU a las ciudades japonesas, después de hacer cálculos sobre pérdidas propias, decidieron el sacrificio, principalmente, de niños, mujeres y ancianos, que no tenían ninguna participación en la guerra.
Masacre es el bombardeo de plaza de Mayo en el 55 ( no registra la Historia de Occidente un ataque de una fuerza nacional contra de su propio Pueblo, desarmado y de una forma tan cobarde) o la represión del régimen militar a partir del 76, para citar algunos ejemplos

Estas aberrantes acciones, no son fruto de actitudes irracionales, siempre son resultado de intereses políticos y económicos de los grupos de poder a los que se suman sectores que, sin pertenecer a esos intereses, creen, adhiriéndose o adoptando conductas de complicidad, van a ser partícipes de esos intereses o van a ganarse el reconocimiento de los poderosos.

En nuestro país, sin duda alguna, los intereses de los imperialismos de turno - representados en su momento por la oligarquía agraria, los ejércitos cipayos y ahora por los capitales concentrados - han tenido mucho éxito en generar aptitudes favorables a sus acciones en contra de los verdaderos intereses populares. Desde el genocidio llevado adelante por Roca, en contra de los aborígenes, la Semana Trágica, la acción psicológica contra la persona y el Gobierno del Dr. Yrigoyen, la justificación de los boicot de los gobiernos extranjeros contra el Gral Perón, la política de desprestigio y de calumnias contra los gobiernos peronistas (no olvidar que la clase política, con muy pocas excepciones apoyaron la “ epopeya “ de Braden ). Siempre esos intereses han contado con pseudos intelectuales, políticos corruptos, idiotas útiles (la mayoría no tan idiotas), que justificaron y defendieron estas nefastas conductas.

Con el Peronismo hasta ahora vienen fracasando, la caída del General el 55 no fue una victoria de la antipatria, fue una decisión de Perón - a pesar de que tenía fuerzas militares suficientes para reprimir el golpe – de abandonar el poder, decisión que consideró, al poco tiempo, como equivocada. Tampoco consiguieron destruir al Movimiento.

El 09 de marzo se cumplió un aniversario más de la promulgación del Decreto 4161 de la Libertadora, al no poder hacernos desaparecer, pretendieron que con ignorarnos y quitarnos nuestros derechos cívicos nos iban a borrar de la vida política y de la memoria de la gente. Un experimento de ese absurdo fueron las elecciones que llevó al Gobierno al Dr. Illía, cumplir o hacer como que se cumple todas formas de la democracia, pero con el PERONISMO afuera.

Cuando el proceso militar iniciado el 76, ya había conseguido destruir la capacidad militar y logística de los grupos armados, se continuó la agresión contra los militantes sindicales, políticos y sociales que nada tenían ver con la acción armada, cualquier estudio serio puede determinar que la mayoría de las víctimas tenían esas características, que por otro lado son la base de nuestro Movimiento. Por eso muchos especulaban que los militares, en algún momento, iban a repetir algo parecido a lo del 63.

Es interesante que el aniversario de la promulgación de 4161, coincida con una nueva tentativa de aquellos que pretenden hacernos desaparecer, ahora la estrategia es la negación, todo lo que hace este Gobierno está mal, todos sus miembros son corruptos ( recordar el exabrupto del periodista Tenenbaum, hablando con Rossi: “ este un Gobierno de ladrones “ cuando defendía la transmisión del Fútbol por Clarín ), no hay democracia, si un juez falla en contra de sus intereses, es un vendido, cuando lo hace a favor es un prohombre. Esto en que deviene, al igual que antes: lo que hacen todo mal, los que no respetan las leyes, los que crispan a la sociedad, los perversos ( lo único que falta que acusen de narco a la Presidenta ) no pueden vivir en sociedad y mucho menos gobernar.

Por eso para evitar que sigamos haciendo daño a la Patria, después de grandes sacrificios, han hecho un a Santa Alianza; como en otras oportunidades - 46, 55 – están todos, desde el progresismo, siempre puro y casto, la derecha más negativa – Macri, De Narvaez – el resentimiento y las frustraciones de los radicales y de aquellos que se decían peronistas – “los disidentes “- que evidentemente tienen más intereses personales que convicciones. No tiene justificación alguna que Duhalde, Sola y otros pseudos dirigentes peronistas, con el pretexto de tener diferencias con nuestro Gobierno, se abracen con lo peor de la sociedad. En su momento, la mayoría de los opositores, serían partícipes de concursos de ingenio sobre insultos al ex presidente Menem, hoy le dispensan saludos y sonrisas

La novedad: han incluido a la señora de Pando, porque en el frente salvador de la Patria que propone Duhalde, integra a los que les gusta Videla, quién sino la persona mencionada es su mejor representante. Nadie de ese “arco Opositor “habló para oponerse a este despropósito de ese dirigente – Duhalde – que hasta hace muy poco, todos, lo acusaban de narcotraficante, tratante de blancas, etc.

No hablamos de la diputada Carrió, que también integra este “arco“ porque no tenemos la suficiente formación linguistica para encontrarle una calificación.

Y esa pretendida negación que hablamos también se manifiesta cuando se refieren a los que apoyan al Gobierno, no dicen que somos los peronistas, sino los “kirchneristas“. Grave error, en el cual también caen algunos compañeros. Tanto a la presidenta como al ex presidente – lo decimos siempre – la historia va determinar sus calidades y representatividades, pero hoy los peronistas somos los fundamentales sostenedores políticos y electorales de sus mandatos.

Cuando hacemos estas afirmaciones - en el sentido de que en las actitudes de la mayoría de los sectores de nuestra sociedad hay odio, revanchismo, desprecio, etc., nunca actitudes que tengan una base racional - no estamos haciendo esquematizaciones vacías o retorcimiento de hechos históricos, porque basta con observar que en estos momentos el escenario es similar al que existía cuando se discutía la 125 y son repetición de otros momentos históricos. Por eso es válido aquello de que, cuando se repiten las actitudes no hay coincidencias, hay conductas y pensamientos permanentes.

El señor Cobos cuenta, en estos momentos, con asesores – Moreau, Storani, Baglini, Nosiglia – que cuan do se discutía el pago de la deuda- durante el Gobierno del señor Alfonsín – eran diputados y dirigentes del radicalismo que defendían con mucho énfasis cumplir los compromisos financieros, a pesar de los ajustes y sacrificios que en esos momentos ese pago significaba. Uno de esos asesores – Baglini - había ingeniado un supuesto “teorema de la deuda“ según el cual, a medida que los políticos y partidos menos posibilidades tenían de llegar al Gobierno más se oponían al pago. Hoy, con una situación económica muy diferente, que los pagos no significan los sacrificios del pasado – en el 83 las reservas eran veinte veces menos -, el radicalismo se opone sin que medie ninguna explicación convincente.

El supuesto “progresismo“ siempre inventa pretextos para terminar jugando, objetivamente, con aquellos que siempre estuvieron en contra de los intereses populares, se prestan a participar en esas comparsas informativas que arman los medios para perjudicar al Gobierno. El “ progresismo “ pintó paredes proponiendo que se pague la deuda, en vez de utilizar las reservas, con un impuesto a las ganancias extraordinarias, algo totalmente hipócrita porque ellos tienen perfectamente claro, que esa medida nunca va ser apoyada por su aliados actuales, por lo tanto se convierte en un mentiroso pretexto para oponerse al Gobierno. El pretendido discurso diferente queda tapado con las argucias técnicas de esos mismos medios, y cuando dejan de ser útiles, desaparecen de las pantallas, diarios, etc.

Por eso, repetimos en todas nuestras notas, es necesaria la movilización política y cultural del Movimiento para recuperar la mística que nos permitió hacer frente a los intentos genocidas del 55 y quitarle toda eficacia al 4161.

Para terminar hay algo con lo que también siempre insistimos: Los sindicatos no son de Perón, lo contrario lo dicen algunos dirigentes con aviesas intenciones para combatir a las oposiciones dentro de sus organizaciones. Los sindicatos son de los trabajadores, lo que hay que lograr es que la mayor cantidad de trabajadores se integren al Movimiento, para eso la estructura que contamos – que sin duda es la más importante que tiene el Peronismo – son las 62 Organizaciones. Esa estratégica herramienta política tiene como Secretario General al señor Jerónimo Venegas, el principal sostenedor – lo manifestó cuando se hizo la presentación pública – de la candidatura a presidente del señor Duhalde.

Nos parece que, junto con las manifestaciones de lealtad y compromiso que realiza el compañero Hugo Moyano, debe buscar la forma de recuperar a las 62 para el verdadero Peronismo que apoya a la Presidenta Cristina Fernández.
ERNESTO CANCECO








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martes, 2 de marzo de 2010

FEOS, SUCIOS Y MALOS


A nuestro criterio, la política que nuestro Gobierno ha diseñado para el manejo de los medios oficiales - fundamentalmente Canal 7, Radio Nacional y canal Encuentro – tiene dos objetivos principales, por un lado ofrecer un “relato” de la realidad diferente de la que brindan, tendenciosamente, los medios que responden a los intereses concentrados y por otro desarrollar una prédica política dirigida a los sectores independientes o no peronistas.

Esto que señalamos, creemos, se hace evidente no sólo en los contenidos de la mayor parte de los programas políticos y culturales sino también en la ideología y las posiciones políticas de la mayoría de los periodistas y conductores que trabajan en las programaciones de los medios y en la producción videográfica o de otro tipo que se emite.

Se puede encontrar filo peronistas - profesionales que apoyan al Gobierno - pero es difícil encontrar compañeros que desarrollen una tarea de explicación de los acontecimientos sociales y políticos desde una perspectiva acorde con nuestros preceptos doctrinarios que intente proveer a la audiencia de elementos que permitan entender la realidad actual y también analizar, por sí mismo, situaciones pasadas o futuras para que, de esta manera, pueda evitarse la influencia negativa que, fruto del bombardeo de noticias - que son cuidadosamente planificadas – consiguen concretar los medios que responden a los intereses antinacionales.

Es positivo que se hayan sumado al Gobierno o a su defensa voces que antes tenían posiciones antagónicas frente al Movimiento Peronista, pero de ahí a darle una cobertura inusitada cuando hacen declaraciones positivas a favor de medidas de Gobierno, no nos parece justificada. En cambio otras opiniones, más fundamentadas y acordes con nuestra doctrina, no son igualmente difundidas.

También es necesario tener en cuenta que las actitudes favorables o de acompañamiento que podemos esperar de esos sectores, que hoy son mayoría en los medios oficiales, están condicionadas a premisas que ellos se han establecido. No existe el compromiso que puede tener un peronista, que va a seguir - a pesar de las contradicciones lógicas de la política - apoyando al Gobierno cuando considera que se mantienen los presupuestos básicos de la Doctrina, independientemente de cuestiones circunstanciales.

En el Canal Encuentro, cuando se recuerdan los sucesos del 76, se critica correctamente la lacra que significaron López Rega y sus aliados. En cambio el autoritarismo, el mesianismo y la violencia de los grupos armados se analiza muy edulcoradamente.

En esa señal se puede ver, por ejemplo, un reportaje al Premio Nóbel García Márquez, en el cual el escritor relata su estancia en París, - en los años 50 – cuando - según él - en América Latina no existía la democracia y los derechos fundamentales estaban conculcados, debido a que los países de la región estaban gobernados por dictadores, uno de esos “dictadores” era el Gral Perón.

Para el señor García Marquez, al igual que para el señor Cortazar – exiliado por el clima asfixiante que había en la Argentina por culpa del Peronismo – el hecho de que en esos momentos - y en otros - Francia masacraba poblaciones vietnamitas, argelinas o de otros países no les producían ningún rechazo o la necesidad de hacer críticas a las violaciones del Imperialismo francés, total como a ellos no les tocaba…. En cambio, hasta dónde se puede saber, a los gobiernos del Gral. Perón no se les puede acusar de antidemocráticos, porque fueron elegidos por amplias mayorías nacionales y el ejercicio de la violencia y la conculcación de derechos que fue patrimonio de minorías aliadas con los Imperialismos a estas personas, en esos momentos, no les causaba ninguna perturbación.

No estamos en contra de la emisión de este tipo de materiales, lo que si nos parece necesario es que en algún momento se emitan trabajos que brinden visiones distintas de estas falacias porque sino las mismas quedan como verdades por la supuesta “autoridad moral o intelectual “ de quienes las expresan.

Nos llama la tención la importancia que tiene la difusión de la vida y obra de personas como el señor Rodolfo.Walsh y de otros intelectuales, cuyas ideologías no se identifican con la del Movimiento Nacional. No consideramos que esto sea reprochable, lo que nos parece desacertado es que se olvide o no se le dé la misma importancia a pensadores como Jauretche, Scalabrini Ortiz, Cooke, Sampay - olvidado casi totalmente – y de otros que son parte de nuestro acervo cultural, o no se hable de la Constitución del 49

En el caso del señor R.Walsh, consideramos necesario que se haga algún trabajo sobre su actividad desde una perspectiva peronista, porque creemos que los juicios a los que se arribarían serían muy diferentes a los elogios que recibe en los materiales que se brindan a la audiencia de la señal Encuentro

El programa “6 7 8 “es una producción de una empresa comercial que le da un contenido al programa de acuerdo a su ideología y coloca panelistas acordes – la mayoría - con su pensamiento. Algunos de ellos, por ejemplo el actual conductor, han manifestado no ser peronistas y además que en las últimas elecciones no votó a nuestro Gobierno. Por lo tanto no se puede pretender que se haga una lectura de la realidad como la que puede hacer un peronista. En ese sentido creemos que sería importante que así como suele invitarse al diputado Raimondi o Sabatella, también se invite a participar a otros respresentantes políticos, como por ejemplo intendentes del conurbano, como podrían ser Gutierrez o Ishi, por citar algunos. Es importante conocer su pensamiento respecto de temas de interés nacional y local y por otra parte ejercen una representación política delegada por numerosos ciudadanos. O a algunos dirigentes con menor visibilidad mediática pero profundamente enraizados en la política directa.

Para nosotros el programa es bueno, cumple con el propósito de defender al Gobierno, lo que consideramos necesario es algo que ya hemos dicho a lo largo de esta nota, que se hagan programas similares pero con periodistas y contenidos diferentes.

Sin duda la realización de Fútbol para Todos debe encuadrarse en la puja que llevamos adelante como respuesta al ataque que venimos sufriendo por parte del monopolio de Clarín. Es una medida táctica y como tal no puede convertirse en algo permanente, sino olvidaríamos aquella genialidad del Gral cuando decía que “ EL DEPORTE ERA PARA QUE LO PRACTIQUEN MUCHOS Y LO MIREN POCOS “, algo que puede hacerse extensivo a todas las actividades espirituales de una comunidad. Al marketing no le interesa la actividad – cualquiera sea – sino el espectáculo que la misma pueda generar. Convertir a multitudes en sujeto pasivos, y en la mayoría de los casos con intereses supuestamente contradictorios, es algo que conspira contra el desarrollo espiritual de cualquier sociedad.

Todo lo anterior, con excepción del tema del fútbol, configura una conducta acorde con lo señalado al principio: el interés de los medios oficiales está centrado en los sectores independientes. Parecería que se olvida que el principal aporte al gobierno, en una elección o en el sostenimiento del mismo, somos los que estamos en el Movimiento – en otros partidos o grupos puede ser distinto - y no los sectores que se puedan sumar - cualquiera sean su origen o pertenencia -. Las autoridades del Movimiento están obligadas a desarrollar una tarea de información y formación, haciendo uso de los medios con que se cuenta, que nos cohesione permanentemente, porque lo otro - lo que se hace ahora – nos lleva a pensar que nos tienen como una masa informe con poca capacidad de pensamiento.

“ Gorra, bandera y vincha “ no es suficiente, repetir frases del Gral o recordar políticas o logros pasados tampoco si no se hace una adecuación y recreación en hechos de la vida cotidiana de los preceptos doctrinarios de los cuales esas frases y políticas son sus expresiones. Tampoco alcanzan actos multitudinarios en donde hablan el ex presidente o el dirigente Moyano.

Hay algo que siempre repetimos porque consideramos que no se debe olvidar, después del 55 el PERONISMO supo llevar una acción de información y formación que nos permitió, en condiciones muy desfavorables, hacer frente a un enemigo tal vez más feroz del que tenemos ahora.

El gorilage siempre nos calificó de “FEOS, SUCIOS Y MALOS “, para nosotros siempre fue un orgullo porque significa que no somos iguales a ellos, pero que en un Gobierno Peronista se tenga la sospecha de que se nos califique de la misma forma por lo menos nos resulta raro.-


ERNESTO CANCECO
















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sábado, 13 de febrero de 2010

PROGRESISMO Y PERONISMO

Celebramos que sectores políticos no peronistas brinden apoyo a este gobierno y sus medidas. De hecho – históricamente - el peronismo ha desarrollado siempre una estrategia frentista. Estuvo, desde sus orígenes, plenamente advertido de que la tarea política era y es, en primer lugar, liberar a nuestro país de los encadenamientos coloniales y neocoloniales, y sus mayordomos locales. Es valioso que sectores medios, particularmente ligados a grupos intelectuales, culturales y mediáticos, aporten positivamente al sostenimiento del programa de este gobierno. Lo celebramos porque de hecho, en el pasado – con honrosas y acotadas excepciones –, la mayor parte de estas expresiones fueron – y aún hoy existen casos flagrantes – hostiles al movimiento popular y sus gobiernos.

Pero al mismo tiempo venimos escuchando y leyendo un discurso - desde esos sectores y personas afines al gobierno - que reclama como necesario crear la base de sustentación política del proyecto. Reclamación que hace pie en la forma con la cual el gobierno toma decisiones fundamentales.

Dice al respecto Ricardo Forster en El Argentino del 10/02 ppdo.:

Allí encuentro un problema central a la hora de entrelazar esas medidas con la imprescindible construcción de una fuerza social capaz de sostener en el tiempo la orientación popular de esas mismas decisiones. Carencia de origen que no parece encontrar, al menos por ahora, alternativas efectivas”. (el resaltado es nuestro)

Hemos publicado muy recientemente nuestra opinión sobre esta cuestión. Sin embargo, lo que parece ser una coincidencia a trazos gruesos, encierra una diferencia fundamental.

En primer lugar, no existe tal “carencia de origen”, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández son el resultado del apoyo del grueso del movimiento peronista. Es esa la fuerza social y política que ha dado sustento político y electoral al proyecto que ejecutan. Soslayar esta situación puede revelar un alto grado de ignorancia política o en peor caso una intención que conlleva peligros graves para la marcha del pueblo argentino hacia mejores escenarios de desarrollo, liberación y justicia.

Planteamos entonces que es falsa la necesidad de construcción de esa fuerza, pues la misma existe y ha perdurado en el tiempo, a pesar de las sucesivas experiencias a la que ha sido sometida.

Desde el golpe a la proscripción, la persecución, el aprovechamiento y el engaño el peronismo ha atravesado, no sin daños – algunos de ellos muy graves -, experiencias históricas en las que algunos sectores o individuos - por completo ajenos a sus contenidos político históricos y doctrinarios - se auto designaron vanguardia o planearon concentrar la conducción hegemónica del movimiento. Nada más alejado doctrinariamente. Los peronistas conocemos los resultados de dichas experiencias, y el pueblo argentino en su conjunto ha sufrido sus efectos. A la brevedad daremos nuestra opinión al respecto.

Creemos sí, que es imprescindible darle al movimiento peronista, existente y dispuesto como siempre - a diferencia de lo que reclama Forster -, a sus organizaciones sociales y políticas, la participación y espacio que les permita desarrollar integralmente todo el potencial político de la que son capaces. Esa es una deuda que mantiene la conducción política.

Dice Sandra Russo (Página12 06/02/2010):

“Ya escribí alguna vez que ese sentimiento de pertenencia que expresa el peronismo me es ajeno y que sólo puedo percibirlo, empatizar con él, rendirme ante su evidencia. Pero aunque no puedo afirmarme en esa identidad, porque no la reconozco en mí, tampoco puedo dejar de comprenderla en toda su contradictoria y magnífica dimensión movimientista".

Y en otro artículo (Pagina12 17/01/2010):

“El peronismo lo complica todo, ya lo sabemos. Pero estamos a años luz de que en este país se pueda producir un avance popular que lo excluya. Ya lo intentó la derecha, con la proscripción. El centroizquierda tiene que elaborarlo”

El peronismo más que complicarlo todo, todo lo tiene complicado, sí. En el peronismo hay jóvenes y viejos, rubios y morochos, obreros y desocupados, chorros y policías, católicos, judíos, maestros, alumnos, intelectuales, artistas, adictos y abstemios, (algunos de ellos se llaman Juan Domingo). Por eso es común que en cada lugar haya un peronista haciendo política en su contexto social. Y eso hace también que el peronismo haga posible hechos que no lo serían sin su existencia.

No queremos hacer de esto un caso personal. Hemos tomado las palabras de Sandra Russo a título de ejemplo, porque creemos que representan cabal y sinceramente - cosa que agradecemos por su honestidad intelectual - el pensamiento del “progresismo bueno”. Sin embargo es el que hoy se mueve entre una encendida defensa del gobierno y la creencia de que es necesario – y deseable como hecho superador – la exclusión del peronismo.

Y a no ser que entre el 17/01 y el 06/02 Sandra Russo, como una representante paradigmática de ese sector, haya iniciado un camino de reflexión para el que confiesa impedimentos de carácter psicológico, debemos considerar que nuestro proyecto y nuestro camino, como peronistas, debe contar primero y principalmente con nuestras propias fuerzas.

El sentido democrático está en el origen del peronismo, su prosecución de lo justo también. El camino no es llano ni sencillo. La democratización de sus organizaciones y estructuras debiera ser - es, será - el resultado de la acción política - hoy existen mejores condiciones que en el pasado –, no la influencia de saberes y conocimientos específicos o académicos o el de virtudes éticas.

Que la visibilidad mediática y el protagonismo que hoy tienen algunas personalidades del progresismo en defensa del gobierno no nos haga creer que con eso basta. Que no lo crea tampoco la conducción del movimiento ni el propio gobierno.

Desde el progresismo hay apoyos condicionales que, aún con objetivos propios, no son despreciables tácticamente, pero debemos estar plenamente advertidos de que no debemos contar con su compromiso permanente con el destino del pueblo peronista. De otro modo podemos quedar “a años luz” del camino que nos oriente hacia nuestras legítimas aspiraciones.









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sábado, 6 de febrero de 2010

KIRCHNER EN 6-7-8


El pasado domingo 23/01 el Presidente del Partido Justicialista, ex Presidente de la Nación, y actual Diputado Nacional, se hizo presente en el programa 6,7,8 de Canal 7. Habló durante todo el programa sobre temas de actualidad y en algunos casos, en respuesta a preguntas del panel de periodistas, dio algunas explicaciones que remitieron a hechos del pasado.

En una de ellas se refirió a la conformación de la fórmula presidencial para las elecciones nacionales del año 2007. La información que brindó abarcaba algunas cuestiones circunstanciales y otras de fondo.

Entre las primeras mencionó las visitas del CEO del Grupo Clarín, Magnetto, hoy convertido en el estratega y conductor político de la oposición, y de un importante empresario de la industria automotriz, del que todos tenemos su nombre in pectore.El objetivo de ambos visitantes era manifestar su desacuerdo con la candidatura de la Senadora Cristina Fernández a la Presidencia de la Nación.

Este tipo de información, si bien pone de relieve la atribución que se otorgan los poderes económicos y mediáticos para interferir a los poderes políticos constitucionales, pese a que públicamente aparecen como defensores de las instituciones y el republicanismo democrático, pertenece al universo de las apostillas políticas -charlas de quincho- que hoy por hoy no revelan nada nuevo o muy poco, de lo que muchos peronistas y no peronistas conocemos.

Lo mismo podríamos decir de la transacción vergonzante que el Señor Magnetto pretendió hacer para adquirir Telecom, aunque ese suceso es bastante más grave, política y económicamente hablando, pues pasa de ser una presión de lobby para ser lo que podría encuadrarse como un chantaje político al que parece tan ducho y aficionado.

De todos modos creemos que no está de más exponer públicamente estas cuestiones y darles visibilidad política a factores de poder, encarnados en individuos inescrupulosos que por lo corriente se esmeran en el resguardo de su identidad, sus métodos y sus aspiraciones.

Entre las cuestiones de fondo surgieron dos: el nombramiento de Martín Redrado al frente del Banco Central y la nominación de Julio Cobos para integrar, como vicepresidente, la fórmula presidencial del 2007.-

La explicación que se dio sobre la primera puede considerarse como una decisión táctica del poder ejecutivo, tomada en un momento histórico y en un área propia de la gestión ecónomica y bajo el manto de una estructura juridica de las instituciones del Estado heredada de los gobiernos antipopulares que era imposible modificar en ese entonces. Y si bien hoy, como consecuencia, puede estar tensionando la situación política y amenazando con complicar la situación económica es atribución del titular del ejecutivo y no necesariamente debe ser sometida a escrutinio.

En cuanto a lo segundo, la designación de Julio Cobos, no sólo tenemos una apreciación distinta, ya que consideramos que si bien es una decisión táctica para el movimiento, es estratégica para la acción de gobierno, atento a la representatividad y a las funciones políticas otorgadas a un vicepresidente, porque entendemos que las circunstancias y el procedimiento de su designación evidencian cuestiones centrales.

En nuestro caso, como peronistas, no encontramos explicación por la cual nos enteramos, más de dos años después, y a través de un reportaje periodístico televisivo de una decisión de esa trascendencia.

Y por otra parte, el relato de las circunstancias y el método con el que se tomó la decisión, entendiendo que el relato es fiel a la verdad, confirma nuestra opinión. Según lo declarado se produjo en una reunión de la que participaron el propio Kirchner y los gobernadores Zamora, Saiz y Cobos. Atento a que este último era el único que no tenía posibilidad de reelección como gobernador fue seleccionado como candidato, a vicepresidente, previa consulta con la por entonces Senadora Fernandez de Kirchner.

Más allá del análisis de las capacidades y/o virtudes políticas para tal responsabilidad del hoy mediático Julio Cobos, queremos señalar que por ese entonces el gobierno nacional tenía bajo su control e iniciativa el escenario político. Se contaba con condiciones altamente favorables y tiempo suficiente como para dar participación, al menos a título informativo, a las organizaciones del Movimiento Peronista.

Sostenemos ya desde bastante tiempo atrás - así lo manifestamos en nuestro artículo del 04/01/2008 - que las dificultades propias que enfrenta un gobierno peronista que intenta desarrollar mayores niveles de solidaridad y justicia para nuestra comunidad, como lo ha demostrado a través de sus acertadas medidas de gobierno, sólo pueden superarse si se sustentan en el poder político que otorga el Movimiento cuando está activo y organizado. Y que éste debe ser llamado y estimulado a participar en la consolidación, defensa y continuidad del proyecto que este gobierno puso en marcha.

De lo contrario, si ese sustento se reduce a la cúpula del partido - o aún peor - a un grupo de hombres y mujeres que terminan absorbidos por las estructuras y la tarea burocrática del Estado, será mucho más difícil superar el accionar de minorías empeñadas en acciones disolventes y de propaganda, para lo cual cuentan con una mayúscula cantidad de recursos y medios, que nunca, aún con la materialización de los efectos positivos de la nueva Ley de Medios Audiovisuales, podrán sustituir el accionar cotidiano que el peronismo movilizado puede desarrollar.

Por estos días, Clarín y otros medios seguidistas, informan desde tapa de una supuesta rebelión de algunos diputados bonaerenses del FPV. No sabemos si se trata o no de una rebelión, no sabemos si se trata de alguna intranquilidad de los diputados por creer que ponen en riesgo posiciones de poder personales dentro de las estructuras del Estado, no sabemos si los diputados involucrados se preparan para abandonar el proyecto y sumarse a opciones electorales opositoras mejor posicionadas mediáticamente, alejándose del movimiento peronista. No lo sabemos justamente porque es una información difundida por usinas opositoras. Será el tiempo el que defina esas cuestiones y sobre esa evidencia se pronunciará el movimiento.

Pero desmentir esas versiones, como lo hizo Hugo Moyano - según también versiones periodísticas - negando la posibilidad de que haya diferencias de opinión y hasta eventuales críticas dentro del movimiento peronista, no nos parece doctrinario. Si las diferencias y/o las críticas se hacen desde adentro, aún cuando trasciendan periodísticamente – una consecuencia no favorable - no pueden debilitar al movimiento, sino por el contrario, mejorarlo o favorecerlo, y ese es el principal elemento para un mayor y más efectivo apoyo al gobierno.

En referencia a la operación de compra de dólares del ex presidente, evitamos hacer un juicio ético, principalmente porque creemos que ese juicio hoy está - como tantas otras cosas por múltiples causas que sería largo desarrollar acá – condicionado por un doble estándar, y es, en su gran mayoría, lanzado por personas, medios y sectores, contrarios al interés nacional, que no sólo actúan incorrectamente desde el punto de vista ético, sino que además tienen probadas y hasta públicamente confesas conductas delictivas.
Sí vamos a hacer una crítica política como defensores de este gobierno y principalmente como peronistas.
En ese sentido creemos que, atento a las múltiples tareas que hay que emprender en el movimiento y en el partido - en defensa de este proyecto, del gobierno y del propio movimiento - el compañero Kirchner tiene la obligación de no distraer su esfuerzo y su tiempo en cuestiones personales, atento a que tiene el mandato de mayor responsabilidad en la conducción política del movimiento.



















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sábado, 30 de enero de 2010

MAS GRAVE QUE LAS INCONDUCTAS DE COBOS


En otra nota definíamos al Movimiento, como el resultado de la acción de grupos de militantes, con diferentes grados de intensidad a través del tiempo, que intentaban concretar objetivos políticos y sociales que consideraban convenientes para toda la comunidad . El basamento de ese accionar son los principios doctrinarios expresados por el General Perón y otros que el Movimiento, en el desarrollo de su práctica política ha creado.

Por otra parte es la permanencia de acuerdos espirituales, que trascienden edades y generaciones de argentinos, que hacen de la militancia un compromiso de vida y no sólo el resultado de entusiasmos circunstanciales o conductas contestatarias y rebeldías pasajeras.

Sin pretender que las formas organizativas principales en que se expresa el Peronismo sean creaciones exclusivas es indudable que en la política argentina son innovaciones.

Por la represión posterior al 55, o por el convencimiento de su virtud, sus estructuras no necesitan de la legalidad del sistema y sin embargo sus objetivos son modificarlo. Esta es la causa fundamental por la cual el sistema no ha podido integrarlo o destruirlo a pesar que ha intentado, en diferentes momentos, métodos violentos o pacíficos

El carácter TRASCENDENTE del peronismo - en el sentido que trasciende el mero accionar partidario - es el que le permite llevar su propuesta a todos los ámbitos de la comunidad y es la más importante faceta que lo diferencia de las demás fuerzas partidarias y que en actos eleccionarios adquiere una dimensión decisiva.

Por lo anterior, cuando vemos las reforma política, de internas abiertas obligatorias para los partidos políticos, que impuso nuestro Gobierno, consideramos que la misma atenta contra aspectos esenciales que hacen al Movimiento.

En principio: cuál puede ser el compromiso de los posibles candidatos para elaborar un programa que nos represente y convenza a los peronistas - que somos los que estamos en mejores condiciones para juzgar si el mismo se basa, o no, en nuestra doctrina y defiende los intereses populares, si votan – en las internas abiertas – ciudadanos que no cuentan con esas aptitudes y los elementos que determinan su elección son la imagen, la impronta personal o el grado de inserción en los medios que tengan los candidatos, más que el resultado de una tarea, dentro y fuera del partido, para proponer, convencer y materializar nuestras consignas.

Esta reforma política, que en otros países puede tener tradiciones que la justifiquen, en el nuestro parece que se hace para contentar a aquellos sectores que demonizan las estructuras sociales dónde el Peronismo es gravitante. Aquello que las minorías conservadoras definen como el famoso “aparato”, dominio de invencibles mafias.

Nosotros entendemos que con la mínima participación de compañeros en esas organizaciones - que debe ser alentada y posibilitada por las autoridades del Movimiento y los posibles candidatos a todos los cargos - el funcionamiento y las autoridades de esa “monstruosa” creación - el aparato - cambiarían radicalmente.

En las internas abiertas, la elección no se decide por conocimiento, compromiso y convencimiento. Se opta.

El Gobierno que es fruto de opciones y no de elecciones verdaderas, tiene desde su comienzo una gran debilidad. ¿Qué compromiso pueden tener sus votantes en defender o trabajar en la concreción de una plataforma política, si la desconocen y además no han participado en su elaboración?

Parecidas críticas se hacían cuando las listas sábanas. De aquellos candidatos que no eran conocidos, se decía que su incorporación era sólo el producto de manejos burocráticos. Para nada rescataban la posibilidad de que fueran personas que realizan el trabajo fecundo y silencioso para que funcionen las organizaciones por las cuales se postulaban.

Los opinólogos y los medios, representantes de los poderes concentrados, siempre proponen a los individuos que no tienen relación o compromisos con las organizaciones populares. A un individuo se lo puede condicionar o derrotar, a un partido político movilizado como el nuestro es imposible.

Para el Movimiento, a diferencia de otras propuestas filosóficas, el cuerpo social se realiza en la persona, y no al revés. Por lo tanto aquello que degrada la participación política es incorrecto.

Para nosotros la reforma política está en ese camino incorrecto.

La elección de Cobos fue una decisión política equivocada, nos parece, y no deja de constituir una cuestión táctica. Las conductas de Cobos, hoy, no son otra cosa que una continuidad de sus conductas anteriores, vale señalar su alianza con sectores antipopulares, como Vila y Manzano, que convirtieron a Mendoza en coto de sus negocios. En cambio, las desviaciones doctrinarias que se producen con la referida reforma constituyen equivocaciones estratégicas.

ERNESTO CANCECO













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domingo, 17 de enero de 2010

AFUERA Y ADENTRO

Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista.

Para nosotros esta “verdad” no puede tener una intención discriminatoria. Si pensamos que la vocacional esencial que tiene nuestro movimiento, la de de ser mayoritario, y que siempre buscó integrar en su seno al mayor número de sectores, se hace evidente que no puede separar de por sí a nadie.

Interpretamos que, si consideramos que el peronismo es la mejor herramienta que el pueblo – a través de los años y con el esfuerzo de sus militantes – ha construído para concretar sus objetivos superiores, toda acción política o social que realizamos dentro del movimiento, con la mayor cantidad de compañeros que, además de concretar esos objetivos conlleve el fortalecimiento del movimiento, nadie puede con el pretexto de estar disconforme con dirigentes o políticas alejarse y mucho menos conspirar contra el movimiento.

Por ejemplo, si existe un gobierno peronista, uno tiene el deber de ser oficialista. Y en el caso de que considere que ese gobierno tiene errores graves, según su criterio, tiene que tratar con el mayor ahínco posible, dentro del movimiento, modificar esos errores. Pero lo que nunca puede hacer es oponerse por afuera y mucho menos conspirar en compañía de sectores que buscan – según propias declaraciones – nuestra destrucción.

Ninguna explicación puede justificar las conductas de Solá y Duhalde, que los llevó a aliarse en distintos momentos con los sectores más nefastos de la sociedad como Macri, De Narvaez, la Sociedad Rural, etc.

No hay otro término como el de traición (quitándole toda la carga dramática que puede conllevar esa palabra) para calificar las conductas de Venegas y Barrionuevo, oficiando de claques en los actos de la Mesa de Enlace.

De igual manera podemos identificar la conducta de los supuestos peronistas que votaron en contra de la Resolución 125, porque en esa circunstancia no estaba sólo en juego la norma jurídica o el gobierno sino que se decidía un triunfo o una derrota del movimiento.

Esos dirigentes y otros de conductas parecidas estaban en las mejores condiciones para promover cambios en nuestro pensamiento.

Cuando en la Capital Federal, en las últimas elecciones, algunos compañeros promovieron “el voto útil” para apoyar al candidato Solanas en detrimento del señor Heller, en la ocasión candidato del peronismo, cometieron un grave error. Terminaron promoviendo a un señor que con una supuesta posición progresista y lenguaje de izquierda, llegado el momento de las definiciones concretas apareció apoyando los movimientos de los sectores más reaccionarios. Y aquellas situaciones que era imposible oponerse a medidas de nuestro gobierno, por lo acertado de las mismas, las boicoteó en aras de un imposibilismo absurdo. Este personaje llegó al paroxismo de decir que el ex presidente Kirchner era el más grande traidor a la patria. Sólo su egolatría y envidia enfermiza pueden explicar tamaño dislate.

Ahora, para otros, la solución o parte, es Sabatella o el acuerdo con algunos disidentes.

En el fondo, con todas estas propuestas de nombres por “arriba”, lo que se quiere evitar es un trabajo político real por “abajo” que permita elaborar posiciones esencialmente peronistas; y que el desarrollo de esa tarea determine los candidatos que las representen, pues es la única forma de garantizar cierto compromiso con las posiciones elaboradas.

No hay en este momento obstáculos graves, como persecuciones, cárceles o burocracias que manejaran las policías y la justicia, que hagan imposible cualquier trabajo político como peronistas, en estructuras del movimiento y como militantes sociales en organizaciones de masas, llevando nuestro pensamiento que, por supuesto, debe ser recreado cotidianamente.

Nuestro gobierno no ha podido hacer visible a las mayorías la definición política clara de un proyecto que sin duda ha favorecido a los intereses nacionales y populares, razón por la cual cada decisión creativa o transformadora que se toma le abre el espacio a la discusión, por parte de los sectores económicos e ideológicos más resistentes, de cuestiones de fondo que a esta altura deberían ser mayoritariamente conocidos.

Este hecho tiene, a nuestro entender, dos causas principales:

La acción de los medios que expresan los intereses de esos sectores a los que hacemos referencia, y no precisamente la de los sectores partidarios opositores. Ninguna estructura opositora, social, sindical o política está en condiciones de imponer un discurso propio si los medios no los dieran a conocer cuando les conviene. Pasarían desapercibidos, pues no tienen inserción en la gente que les permita llegar de una manera independiente. Sabedores de su impotencia, para ganarse la adhesión de los medios se suman de manera indigna a propuesta de las que tienen certeza no representan a los intereses que dicen defender.
Experiencias como las de Brasil, cuando un multimedio en un corto lapso impuso como candidato victorioso a un ignoto dirigente – Collor de Mehlo – en una elección contra Lula, que después resultó corrupto y dañino, nos parecía muy lejana a nosotros. Sin embargo hoy es una realidad que nos amenaza groseramente.

La otra causa es la falta de una política (y si la hay es equivocada) de la autoridad nacional del movimiento, el ex presidente Kirchner, en su conducción. Cuando en el 2003 el Dr. Kirchen fue nominado como nuestro candidato a presidente la referencia más importante que teníamos de él era que la legislatura de su provincia lo había habilitado para ser reelegido indefinidamente como gobernador. Ese dato nos resultaba bastante desalentador. Tampoco tuvimos oportunidad – al igual que la mayoría – de conocer su capacidad como gobernante por el corto tiempo que medió entre su nominación y la elección presidencial. Sin embargo los peronistas votamos su candidatura por encima de cualquier duda o interrogante porque su posición lo hacía representar los intereses históricos del movimiento frente a la postulación de Menem (quien los había traicionado flagrantemente). Posteriormente el Presidente Kirchner alentó una serie de alternativas como la Transversalidad, los K, etc., siendo lo primero que debía haber intentado era la reorganización, movilización e integración del movimiento, para la obtención de funcionarios de gobierno y el sostén principal de su política. También en su momento se señaló los peligros de conformar equipos ministeriales en donde se privilegiaba la amistad, la familia, por encima de la pertenencia al movimiento y a la militancia en su seno.

El Señor Alberto Fernandez, que siempre reivindicó el apoyo en campañas a favor de Cavallo, no podía haber sido nunca Jefe de Gabinete de un gobierno popular. Hoy aparecería construyendo un espacio político con Solá, De Narvaez, Massa. Montoya y sostenido por Magnetto en reciprocidad por su cajoneo de la Ley de Medios y la estatización del futbol televisado (Grondona dixit). La Sra. Ocaña, que en reportajes periodísticos estando en funciones decía que el peronismo era un lastre. Un lugar, el Ministerio de Salud, que históricamente ha sido ocupado por los mejores sanitaristas del país provenientes del peronismo.

Cuando las necesidades tácticas de gobierno requieren nombramientos de funcionarios no provenientes del movimiento, o no comprometidos con su proyecto, no se debe perder nunca de vista que, por más disciplinados que aparenten en ciertos momentos, mantienen diferencias estratégicas insalvables que aparecerán generando crisis innecesariamente. Como ya se ha verificado en el caso Redrado, Ocaña, A. Fernandez y otros.

Cuando el movimiento llega al poder, para conformar sus burocracias gobernantes, tiene que agotar las posibilidades que existen dentro de sus miembros y en caso de no encontrarlos recién recurrir a sectores externos: aliados, amigos, independientes, etc. y no al revés.

Si hubiera una discusión organizada en un movimiento movilizado los peronistas podrían aportar a partir del conocimiento de la realidad que tienen en sus lugares de militancia y de la recreación de nuestras bases doctrinarias propuestas muy importantes para la comunidad.

De existir ese espacio, nosotros propondríamos, por ejemplo, que la inseguridad no tiene como causa primaria la pobreza o la marginalidad. Aquello de “la violencia de arriba genera la violencia de abajo” puede expresarse también como que la injusticia y no cuestiones económicas es el origen de las conductas agresivas de ciertos sectores. Desde ese punto de vista, habría que destacar que los delitos de guante blanco, mucho menos visibles mediáticamente, son mucho más nocivos a los intereses de la comunidad aunque socialmente menos condenados.

Es mucho mayor la cantidad de muertes por accidentes viales que la producida por robos y asaltos, sin embargo aquellos, protagonizados principalmente por sectores sociales altamente sensibles al delito común, no son considerados en la misma magnitud. Con el agravante de que la disminución de los accidentes viales depende en mucha mayor medida de la conducta de quienes son victimas y victimarios, principalmente sectores sociales de buen nivel económico y educativo.

Los gobiernos democráticos como Perón y Alfonsín, anularon reducciones de la edad de imputabilidad de delitos. Si no se hace una discusión doctrinaria, medidas como las que propone tomar el gobernador de Buenos Aires, nos parece un grave error. En el caso de temas como ese es demagógico pretender soluciones supuestamente inmediatas a problemas que requieren largos procesos con expreso conocimiento y acuerdo de la comunidad.

Creemos que el movimiento no debería convalidar en silencio que el Sr. Venegas, secretario general de las 62 Organizaciones – estructura que siempre se la consideró como de las más importantes del movimiento – y del sindicato de peones y estibadores, sea el principal aliado de los patrones que han explotado históricamente a sus representados, y actualmente el más entusiasta sostén político del Dr. Duhalde. Por otro lado es un interrogante que deberían contestar los sindicalistas gordos y flacos, algunos entusiastas aliados de nuestro gobierno.

En un programa del canal estatal, ante el interrogante de un periodista al dirigente Hugo Moyano sobre la presencia de familiares suyos en los cargos más importantes del gremio y de organizaciones colaterales del mismo, éste respondió que lo importante es el resultado de la “gestión” y no quien la realiza. Entendemos que con este pensamiento y conscuente acción la creatividad y movilidad de los restantes integrantes del sindicato queda relegada o supeditada al retiro o renuncia de la familia Moyano. Se establece de esta forma una suerte de pseudo feudalismo familiar, hay que aclarar que a estas formas de conducción con reminiscencias medievales adhieren no sólo Moyano sino muchos otros dirigentes.

Ocurre que se hace difícil criticar este tipo de fenómenos cuando hay un sinnúmero de compañeros y organizaciones que han establecido como candidato único a las próximas elecciones presidenciales al ex presidente Kirchner. No tenemos nada contra esa postulación en el plano personal. No avalamos las críticas que se hacen desde la oposición a supuestas actitudes del ex presidente en el sentido de crispar o agredir a la sociedad, entre otras falsedades. Muy por el contrario, si para el movimiento es bueno un candidato de sus características a pesar de que pudiera no convenir electoralmente hay que proponerlo. Lo que cuestionamos es el método de la postulación. Creemos que hay tiempo suficiente para promover un debate político que posibilite nuevas estrategias y compañeros que compitan por todos los cargos.

No se puede llevar un proceso sin ningún tipo de crítica o análisis de lo ocurrido anteriormente, eso nos debilita y nos divide.

Una de las características del peronismo es ser JERARQUICO, es decir un líder o conductor toma decisiones o adopta políticas sin necesidad de estar explicándolas a cada momento. Las bases deben tener confianza en esas conductas y esperar un tiempo prudencial para criticarlas o rechazarlas.

Pero el líder o conductor tiene en algún momento que dar explicaciones o hacer un balance – tanto en la victoria como en la derrota – que nos permita discutir para reparar errores o profundizar virtudes.

El compañero Kirchner tiene que explicar las causas que a su criterio produjeron la derrota en las últimas elecciones, sobre todo en la provincia de Buenos Aires: la oposición de los medios o los millones de De Narvaez no alcanzan.

En sintonía con lo expuesto y en el marco del medio en el que nos hacemos presentes (Internet) sería productivo que algún compañero con capacidad de convocatoria promueva la discusión o elaboración de temas comunes vinculados a la problemática de nuestro movimiento, no en la búsqueda de un discurso unificado (sería imposible esta pretensión) si no como un aporte de compañeros peronistas.

No obstante no es ocioso aclarar que por más que se desarrollen y perfeccionen las formas de comunicaciones virtuales nunca van a reemplazar lo que genera la militancia política.















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domingo, 21 de junio de 2009

UNIDAD


Ante las próximas elecciones nacionales queremos hacer llegar a todos los compañeros nuestro mensaje de esperanza y fortaleza. Desde aquí declaramos nuestro decidido apoyo al gobierno, y convocamos a mantener la unidad de nuestro movimiento ante la aparición de falsos peronistas, por izquierdas y derechas, que sólo buscan debilitarnos y detener el proyecto nacional.













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